Aquella generación de músicos mexicanos que en los ochenta surgió en Guadalajara demuestra su fecundidad una vez más y se han reunido gracias a la convocatoria de José Fors, que después de diez años concretó la producción de esta ópera rock. Cantantes, músicos y creativos de la escena tapatía se reunieron para dar vida al monstruo, al lado de un equipo de creativos que estuvo siempre dispuesto a trabajar en este proyecto, apoyado por la Universidad de Guadalajara, y que visitó el Teatro Metropolitan en el Distrito Federal.

El padre del ente
Esta locura, que incluyó a más de sesenta personas en el escenario y staff, comenzó con la idea de José Fors de hacer algo con el personaje de Frankenstein desde hace diez años: “Me preguntaba por qué no se había hecho antes, pero también quería tener a alguien atrás apoyándome, y que en este caso fue la Universidad de Guadalajara, que me ha seguido en mi idea con mucha libertad a mi trabajo. Yo ya la tenía en la mente y afortunadamente todos creyeron en esa visión, desde la universidad hasta los cantantes y los técnicos. En dos meses compusimos las canciones con Alfredo Sánchez y en otros dos meses hicimos la puesta en escena, al mismo tiempo que se hacían los vestuarios y la escenografía. El disco es la columna vertebral del monstruo, porque yo quería que todo el peso cayera sobre las canciones y los cantantes, y por eso todo lo demás lo quise en un concepto lo más minimalista posible”.

 

José habla de su experiencia durante la hechura del disco: “Fue grabado completamente en Oigo Estudios con Arturo Tuti Perales, con quien ya he trabajado mucho. En un proyecto como éste tenía que trabajar con quien ya conocía, para que todo fluyera mejor, y ya cuando montamos la obra, decidimos dejar la guitarra de Otaola tal cual fue grabada, al igual que la orquesta. La banda de rock toca siempre en vivo. Ya tenía todo muy pensado, y cuando ya lo tuve claro no le quise mover mucho”.

Otro factor esencial era el manejo de la luz. ¿Cómo podrían lograrse los tonos que la historia requería, con ambientes brumosos y un tanto obscuros?: “Siempre pensé en blanco y negro, con pocos colores, excepto en personajes como Elizabeth y William, que son los más luminosos. Sin embargo también hay momentos de colores muy intensos para acentuar el dramatismo de la escena”, comenta José, y concluye: “Con los cantantes se respetó mucho su estilo aunque ya había una idea, pero cada quien nos dio algún regalo con su voz. Definitivamente fue muy importante que se tocara en vivo, y aunque cuando estoy muy claro en lo que quiero me cuesta trabajo aceptar otras ideas, en este caso afortunadamente escuché muchas que enriquecieron la obra”.

 

Apoyos para dar vida al monstruo
Como la institución que estuvo al lado de José Fors para ver nacer Dr. Frankenstein, la U de G estuvo representada por Ana Teresa Ramírez de Alba, coordinadora de promoción y producción de música, y dueña además de una gran experiencia en el medio como productora de conciertos nacionales e internacionales: “La U de G se ha preocupado por dotar a la ciudad de proyectos culturales y ha ido por etapas, como el Teatro Diana y el Auditorio Telmex. Cuando llegué a esta coordinación, empezamos a trabajar como una productora para comprar espectáculos, producirlos y promoverlos, y afortunadamente todo el año ya existen muchas giras que llegan a Guadalajara, que se presentan en esos recintos, como  Salif Keita o Muse, además de presentaciones de discos de Julieta Venegas, Lila Downs, Café Tacvba y muchos más”, cuenta esta gran profesional, que para esta obra actuó como productora ejecutiva.

Ana Teresa también ha producido algunos discos de figuras nacionales apoyada por la U de G. En este caso han estado grupos como La Barranca, Jorge Reyes o Chavela Vargas: “Así llegó José Fors para proponer su proyecto conmigo. Yo ya había trabajado con él, y con muchos de ellos, como Ugo Rodríguez, Valentina González, Alfredo Sánchez o Iraida Noriega”.


 


 

“A mí el proyecto me enamoró desde un principio, sobre todo porque una de las funciones de una universidad es la difusión de la cultura y promover lo que se está haciendo localmente. Yo veo todas las características a este proyecto porque reúne a artistas y creativos muy importantes de Guadalajara. Grabamos primero el disco para darnos cuenta de cómo podía ir el proceso creativo y para que sirviera como carta de presentación para la obra, y como productora ejecutiva me tocó conjuntar todas las condiciones para grabar el disco: estudio, cantantes y orquesta sinfónica para darle una mayor redondez y sonidos. Desde ese momento empezamos a encontrarnos con facetas muy talentosas que no conocíamos de mucha gente, como Armando Chong, que es conocido como pianista o ingeniero de sonido, y que nos dio una sorpresa inmensa al llegar con partituras para 35 músicos, o como Jobo Panteras, músico y diseñador, que hizo toda la parte visual y creativa de la obra. Creo que todos a quienes José nos presentó el proyecto nos enamoramos”, continúa Ana Teresa.

Como un proyecto nuevo exige, el desafío de realizar Dr. Frankenstein era importante para la productora ejecutiva: “Tuvimos que coordinar muchísimas cosas junto con mi equipo, pero también nos toma muy maduros, al igual que a los cantantes y a José Fors. Ha sido un trabajo muy interesante, y creo que gracias a él, mucha gente e instituciones empezaron a creer que sí se puede apoyar un proyecto así, que incluso puede salir a lugares como Estados Unidos, España y Sudamérica”.

 

La música, el primer paso
Concretado el apoyo al proyecto que la U de G les daría, lo siguiente fue redondear la música para el disco. José Fors comenzó a crear, y a rodearse de las personas idóneas para lograr un buen trabajo. Uno de los primeros en llamar fue a Alfredo Sánchez, música de conocida trayectoria en Guadalajara, como parte de la banda El Personal, después como músico del grupo de la cantante Jaramar y actualmente como miembro de Forseps. Él mismo nos narra cómo fue su trabajo: “Empecé a trabajar con José en junio del año pasado en la composición y traducción de sus ideas musicales, y luego en la grabación del disco en los teclados y el piano. Es una idea muy original, que aunque está basado en el rock integra muchos elementos distintos, tanto en lo musical como en lo escénico, cantantes y músicos de distintas bandas que estamos trabajando por primera vez juntos, y a mí me toca la dirección musical en vivo. Hay historias en la misma obra que requieren de otras músicas y matices, y esto es importante para la historia”.

“Es muy interesante que se den este tipo de trabajos, que haya ideas para que se den otro tipo de trabajos colectivos similares con distintos apoyos. En Guadalajara siempre ha habido mucha actividad musical, y si bien es cierto que ahora hay más apertura, todavía faltan muchos espacios para tocar, aún hay mucho trabajo que hacer”, finaliza Alfredo.

 
 

Y ahora, el concepto visual
Como parte de esa generación que continuamente busca vías de expresión, tanto en la música como en la imagen, Jobo Panteras fue quien realizó toda la imagen de Dr. Frankenstein, tanto en escenografía virtual como los programas de mano y los carteles. Como gran parte del equipo creativo de la obra, Jobo conoce a José Fors desde hace mucho tiempo: “Él fue la persona adecuada para convocarnos, y lo interesante es que tenemos este tema muy en común. Todos nos juntamos a hacer este proyecto, y además del apoyo que nos dio la U de G, entre nosotros mismos hubo también mucha unión”.

La escenografía virtual que Jobo concibió para la obra incluye armazones, muebles y hasta vestidos de novia, que dieran la impresión de pesadez. Sin embargo, es tan liviana que se puede llevar a todos lados: “Fue hecha por Miguel Carrillo de Foro IQ, y su portabilidad es muy eficaz, no llega a pesar ni una tonelada y es muy conveniente para que salga de gira”.

Además del papel que Jobo tiene como ayudante de Igor en la obra, cuando no está haciendo la imagen de discos (ha hecho el arte de CDs de Cuca, Forseps, Gerardo Enciso, Jaime López, Chavela Vargas y muchos más) o diseño gráfico, Jobo, oriundo de Guadalajara, trabaja como guitarrista y cantante  en su banda de punk Garigoles, bien conocida en el circuito musical subterráneo de esa ciudad.

La impresión también está en el vestuario
Otro más de los talentos presentes en Dr. Frankenstein es Producciones Garra, liderados por Salvador Moreno, otra figura del rock nacional, cantante de La Castañeda y que ahora también tiene su proyecto alterno Salvador y los Eones. Conocidos como cantantes y artistas plásticos, José Fors y Salvador se encontraron en este proyecto para concebir los vestuarios y elementos de arte, accesorios y maquillaje, además de tener el papel del Dr. Waldman en Dr. Frankenstein: “Creo que José es de las personas más sobresalientes del rock y como artista plástico también, con su  trabajo en la pintura. Se dio la oportunidad de grabar el disco, y después empezamos a crear el vestuario, que para Garra el concepto empató muy bien”, explica Salvador.

 

“José nos mostró dibujos que él ya tenía acerca de los vestuarios, ya lo había visualizado perfectamente, y como ya conocía nuestro taller, nos pidió lo que quería. Hicimos un trabajo extenso de investigación con películas y fotografías, y analizamos texturas, telas y colores. En total fue medio año para que quedara completo el trabajo, y se hicieron 50 vestuarios, además de accesorios como trinches, fusiles, momias, descarnados, robots, máscaras y antorchas. Estamos involucrados también en el maquillaje de José y los actores”. Producciones Garra tiene también su propuesta artística llamada Onirama y que involucra música y performance. “Creo que hay un nicho vacío de este tipo de espectáculos de origen nacional, y es importante que este ejemplo que ha puesto la U de G también se haga en otras ciudades, apoyada por más instituciones”.

El intento fructificó y Dr. Frankenstein se hizo realidad, con la madurez y profesionalismo de todos los involucrados, miembros de una generación prolífica desde sus inicios.