De padres oaxaqueños, Diego López nació en Los Ángeles, California, y a lo largo de 17 años ha repartido su proceso de formación profesional entre México y los Estados Unidos. Actualmente es ingeniero residente en Veneto West Studio, propiedad del experimentado ingeniero y productor Ronan Chris Murphy, en cuyos créditos se pueden nombrar a Tony Levin, Pat Mastelotto, Robert Fripp y Chucho Valdés, entre otros. Como profesional del audio y de la producción, Diego ha engrosado su propia lista de créditos y clientes, entre los que se pueden nombrar a José Manuel Aguilera (La Barranca), Jay Terrien (Rihanna, Moby, Kanye West), Richard Belgard (Blue Man Group) y Kin Bullard (Elton John, Kelly Clarkson, Nine Inch Nails). Además ha dirigido dos documentales sobre arte zapoteco y actualmente es docente del programa educativo Recording Boot Camp, que enseña el oficio de la grabación y producción musical.

 Educación

Diego narra cómo fue su desarrollo: “Estudié música clásica en Bellas Artes, en Oaxaca, lo que expandió mis conocimientos de melodía, armonía y tiempo, cosas complejas para mí en ese momento.* Mi objetivo como músico fue ser autosuficiente y tener el conocimiento para poder hacer música propia y producir mis grabaciones. Debido a esto, me decidí a estudiar producción e ingeniería de audio en la Ciudad de México, con la finalidad de involucrarme en varios proyectos y ocuparme de todos los aspectos de la producción”.

Diego emigró a los Estados Unidos con el objetivo de poner en práctica y maximizar los conocimientos adquiridos en México: “Mi transición no fue tan difícil culturalmente hablando, sino entender cómo se dan las relaciones entre un ingeniero con los músicos y productores, que es algo que no te enseñan en la escuela. Ronan Chris Murphy tiene una presencia en las redes muy amplia y es uno de los primeros audiobloggers que ha influenciado a muchos de los que se conocen hoy en día. En una ocasión, él posteó que estaba mudando su estudio al centro de Los Angeles y al leer esto le envié un correo para ofrecerle mi ayuda. Sin pensar que fuera a contestar, rápidamente respondió y me dijo que fuera. Donde se estaba mudando literalmente había secciones donde no había piso, en la planta alta. Había mucho trabajo para acondicionar el lugar y convertirlo en un estudio de verdad. Removí escombro, ayudé a conectar el equipo y al dejarlo listo para empezar a trabajar, me dijo que tenía un lugar para colaborar como asistente. Inmediatamente le dije que sí.  Después de estar como asistente un breve tiempo, ahora soy el ingeniero de casa y tengo mis propios proyectos”, comenta.

Diego habla de cómo fue la escalada de responsabilidad en su nuevo trabajo: “Ronan viaja por lo menos una vez al año a Italia. El año pasado estaba en una producción en la que estaba involucrado Tony Levin (bajista), y otros artistas. El mezcló el proyecto, pero no confiaba en el lugar para hacer una correcta masterización, así que me envió los masters y confió en mí para realizar este trabajo. Fue un momento muy especial que me marcó. Me dio confianza, pero también me ayudó a tener una mejor perspectiva de las cosas y no perder el rumbo”.

Tecnología

“Como te puedes imaginar, la experiencia de tener enfrente todos estos aparatos de los que había leído tanto en revistas, hizo que todas estas conexiones en el cerebro empezaran a darse. Después de pasar por el proceso de experimentación, me hice más intuitivo. Esto lo aprendí de los veteranos que operan antes de la era digital. Los aparatos analógicos te generan esta intuición, ya que ni siquiera estás viendo el aparato, sino que sólo mueves perillas y haces ajustes, sólo escuchando. En los plug-ins, la primera interacción que tienes con ellos es ver la gráfica, más que estirar la mano y tocar el aparato. Esto último es algo arcaico:  me gusta o no me gusta lo que escucho, sin importar que esto tenga un cierto ataque o umbral. Se trata de empezar de manera errática, moviendo botones hasta que suceda algo que me llame la atención; entonces empiezo a hacer mis ajustes, hasta que llego donde necesito llegar”.

Diego explica los retos técnicos a los que se ha enfrentado en cuanto a trabajos de masterización: “Puedo clasificar los trabajos que he hecho en dos categorías: una es cuando me llega una mezcla que suena muy bien. Esto es de miedo, ya que se supone que tienes que mejorar el trabajo hecho y modificarlo para entregar un trabajo que sea agradable. La otra es cuando son mezclas que requieren mucho trabajo porque están mal grabadas o mal mezcladas, aunque hasta cierto punto es más fácil, en el sentido de que es más evidente distinguir lo mal que estaba la mezcla antes de llegar conmigo. Lo malo es que la canción no llegará a su máximo potencial, porque la grabación y mezcla no tuvieron un buen trabajo”.

Docencia y Recording Boot Camp

“Nunca pensé en llegar a ser instructor o educador”, menciona Diego; “pero después de un tiempo trabajando en el estudio, comencé a asumir ese rol en los cursos que se imparten aquí. Ronan es tal vez el primer productor/ingeniero de renombre que comenzó a impartir este tipo de cursos intensivos, en los que se enseñan técnicas de producción, grabación y mezcla. Es como adquirir en tan solo seis días, el conocimiento que podría tomar varios meses o años ocupando un puesto de asistente con alguien de más experiencia y adquirir rápidamente todos los ‘secretos’. Desde hace mucho tiempo me di cuenta de que hay muy poca información disponible acerca de esta profesión para el público de habla hispana y no existe razón para que nuestra comunidad no pueda tener acceso a todas estas técnicas. El arte que creamos es igual de importante que el del resto del mundo, así que merece ser grabado de tal manera que se le haga justicia en términos de calidad de sonido y producción artística. Recientemente decidimos crear una versión en línea de esta experiencia, que es Recording Boot Camp (bajo el mismo nombre se encuentra en internet), con un curso totalmente en español, donde enseñamos las técnicas y conceptos fundamentales para que los alumnos realicen sus propias grabaciones. En unos meses espero por fin lanzar mi curso de mezcla también. Todo con el toque al estilo Recording Boot Camp. Son los mismos fundamentos, técnicas y conceptos que he usado para grabar a mis clientes y a mis ídolos musicales como José Manuel Aguilera”.

“Ser instructor en nuestro curso en línea en español me ha ayudado a entender más a fondo mi relación con la música como expresión artística y el audio como aspecto técnico y científico. Me di cuenta de que he comenzado a desarrollar aún más mi punto de vista y mi filosofía con respecto a esta profesión, lo cual es algo a lo que siempre he aspirado a contribuir. Con el tiempo espero concretar todo en un legado más completo que inspire y ayude a futuros ingenieros/productores a descubrir y desarrollarse en esta profesión, pero por el momento estoy disfrutando mucho conocer el mundo por medio de este oficio”,  concluye Diego, quien apenas está consolidando su profesión, pero que gracias a sus iniciativas lleva pasos seguros para ganarse un lugar en esta vertiginosa industria musical.