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Nuestro entrevistado contesta desde Argentina algunas preguntas sobre su trabajo con Les Luthiers, grupo ejemplar en el arte de hacer un show de humor a través de la música, pero no con cualquier instrumento, sino con los fabricados por ellos mismos y que han llamado instrumentos informales, que a la batuta del personaje Johann Sebastian Mastropiero, llevan más de cuarenta años haciéndonos reír con agudeza, buen uso del lenguaje y por supuesto, un audio sobresaliente.
¿Cómo empezó tu carrera en el audio profesional, y cuándo comenzaste a trabajar con Les Luthiers?
“Nací en la ciudad de La Plata en la Provincia de Buenos Aires. Mi carrera comenzó no como profesional, ya que mi padre era músico e ingeniero y amante de los equipos de audio, así que crecí entre cables, micrófonos, grabadoras e instrumentos musicales. A los ocho años empecé mis estudios como percusionista y a los 14 debuté con mi primera banda. Paralelamente, y como siempre fui un amante de la música, casi sin quererlo me encontré poniendo música como DJ en fiestas y discotecas, y así me fui metiendo en el mundo del audio trabajando como sonidista (y cargando cajas) para grupos locales y compañías de sonido pequeñas, hasta que en 1986 inicié mi trabajo ya en Buenos Aires con algunos grupos de rock profesionales. Desde allí nunca he dejado de trabajar con el audio”.
“En 1996 entré a trabajar con Les Luthiers como ingeniero de audio en vivo y estudio, y hasta la fecha estoy con ellos, además de algunos otros proyectos que hago con orquestas sinfónicas, de jazz y tango, entre otras, y en el estudio”.
¿Cuál es el reto de hacer el audio para esta agrupación, y cómo has usado las nuevas tecnologías a tu favor?
“El mayor reto está siempre basado en no tener límites para la creación. Cuando empecé con Les Luthiers venía con los estereotipos de las bandas tradicionales, con instrumentos y metodologías tradicionales, pero tuve que cambiar radicalmente mi cabeza y poner mi imaginación al servicio de la amplificación de estas cosas raras llamadas instrumentos informales. Al principio no entendía mucho, pero rápidamente me fui dando cuenta que tenía que quitarme todos los prejuicios y lo estructural que había aprendido, y poner mi experiencia y conocimientos a trabajar pero desde otro lado, con otra visión. Tener que sacarle sonido a un perchero o a un bidet y que además no afectara a la estética del objeto no era nada fácil desde mi punto de vista anterior, pero gracias al apoyo y la experiencia de los artistas y de mis predecesores pude entender que la única limitación es mi propia imaginación, así que el mejor desafío es cada vez que nos ponemos a trabajar con todo el equipo técnico para solucionar o crear un sistema de amplificación y saber que además de estar haciendo algo único, no hay límites para ello. Eso es lo mejor”.
“Con respecto a las nuevas tecnologías, justamente la creatividad y el desarrollo del que hablo anteriormente llevan aparejada la implementación constante de las nuevas tecnologías. Trato siempre de estar actualizado y al día con ellas. Siempre que sale algo nuevo que pienso que puede servirnos trato de probarlo y si creo que se justifica presento la inquietud y pido que lo implementemos, aunque desde la platea no lo parezca o no se note demasiado. Les Luthiers es un grupo que se basa mucho en la tecnología”.
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¿Existe una prueba de audio como tal en Les Luthiers? ¿Cómo la realizas?
“No existe una prueba de sonido con los artistas, salvo que el lugar o la ocasión lo amerite, por ejemplo, si llegamos al lugar del show y el recinto es muy malo o las condiciones no son muy propicias para el desarrollo del espectáculo; así, es probable que les pida a ellos que pasen un rato a probar algunas cosas y se prestan sin ningún inconveniente, pero diría que el 99 por ciento de las veces esto no ocurre. La prueba la realizamos los técnicos. Una vez que el sistema de sonido se encuentra ajustado (por lo general trabajamos a la par con un técnico especialista del equipo al cual yo le solicito algunas necesidades específicas), comenzamos una supervisión de absolutamente todo lo que va a salir al escenario. Esta rutina se repite siempre, y cada vez antes de empezar una función, es decir, que no importa que el día anterior lo hayamos usado. Si al otro día y en el mismo lugar hay otra función se vuelve a revisar todo antes de dicha función. Somos obsesivos con el tema de la seguridad y la prevención de desperfectos”. |